Carta abierta desde Zelandia,
el continente perdido
A finales de julio Laia Alegret
(científica española) voló a las antípodas para explorar el nuevo continente,
Zelandia. Este está bajo las aguas del Pacífico y solo deja asomar sus montañas
más altas que son Nueva Zelanda y Nueva Caledonia.
Los 53 días que llevan en el mar se
les hace imposible trabajar 14 horas diarias en un barco que se mueve mucho. En
dos ocasiones han tenido que escapar de grandes tormentas.
Los científicos españoles no son pagados
por trabajos como este, mientras que en otros países les pagan todos los gastos
y tienen un sueldo además de que les financian la investigación posterior a l
campaña.
El Gobierno español sí que cubre la
participación en otro tipo de campañas oceanográficas, pero el IODP (International
Ocean Discovery Program), es el gran olvidado. Quizás porque la aportación
española al programa es tan modesta que es prácticamente imposible que
seleccionen a un investigador español pero cuando seleccionan a uno son los
grandes olvidados.
Laia cuenta que es difícil dejar atrás
cosas importantes como el hogar pero sienten una emoción muy grande cuando
descubren nuevas cosas o cuando llega un sondeo al barco.
La Expedición 371: resultados preliminares
En el tiempo que llevan han recuperado
más de dos kilómetros del continente que se separó hace 80 millones de años de
Australia y la Antártida. También han descubierto que la geografía de Zelandia
ha cambiado mucho en este tiempo. Muchos de los sondeos han captado actividad
volcánica relacionada con el Anillo de Fuego del Pacífico. algunos de los sondeos contienen
evidencias de eventos de calentamiento global ocurridos en el pasado.